Ciencia de la UVC

 

 

Asesor de Safer Planet, Christian Sandrock MD es un experto en enfermedades infecciosas, pulmonares y cuidados intensivos con más de 2 décadas de experiencia en enfermedades respiratorias e infecciosas emergentes. Su práctica clínica e investigación se han centrado en las enfermedades infecciosas emergentes en la interfaz animal y humana, en particular infecciones respiratorias como la influenza aviar, el SARS, el Ébola, la enfermedad por micobacterias y otros agentes pandémicos como los coronavirus. El Dr. Sandrock actualmente enseña en U.C. Davisy es asesor de Safer Planet.

El uso de luz y radiación ultravioleta para suprimir el crecimiento de microorganismos se conoce desde hace al menos 175 años.  La irradiación ultravioleta se usa comúnmente como desinfectante para el tratamiento del agua y para la purificación del aire.Taumenta las enfermedades transmitidas por los alimentos, organismos resistentes a los medicamentos y la aparición de nuevos virus (SARS, H1N1), así como el bioterrorismo, fueron señales de alerta de la necesidad de tecnologías alternativas para combatir los microorganismos nocivos. La pandemia global COVID-19 ha traído un sentido de urgencia aún mayor por la necesidad de herramientas adicionales para hacer que nuestro medio ambiente sea más seguro.  Dependiendo del patógeno, la superficie (contacto) o el aire pueden ser el modo principal de transmisión, sin embargo, cada mecanismo puede contribuir a una propagación.

Estrategias de inactivación

En términos simples, las estrategias defensivas y preventivas contra patógenos y hacer que nuestro medio ambiente sea más seguro están impulsadas por 3 factores, como se muestra a continuación.


 

El tipo de patógeno (virus, bacterias, hongos, protozoos), el modo de transmisión (directa o indirectamente, p. ej., fómites, aerotransportados, transmitidos por vectores) y la carga de patógenos (cantidad y tiempo de replicación) son consideraciones importantes al definir una estrategia preventiva. Debido a esta complejidad, muchas veces no se dispone de soluciones preventivas simples. Todas las prácticas recomendadas conocidas y comprobadas, como el uso de máscaras y / u otro equipo de protección personal, el distanciamiento social, evitar las multitudes (especialmente en interiores) y lavarse las manos con frecuencia, contribuyen a reducir la probabilidad de transmisión. Generalmente, será una buena práctica desactivar estos patógenos, independientemente del mecanismo de transmisión, antes de que ingresen al medio ambiente y así reducir el riesgo de ingresar a nuestro organismo.

Una tecnología, la irradiación germicida ultravioleta (UVGI), y específicamente la UVC, ha ganado un impulso significativo en su utilización como herramienta de desinfección. En términos generales, la luz ultravioleta se define por la longitud de onda con 4 categorías:

 

Vacío UV en el rango de 100-200nm
UVC en el rango de 200-280 nm
UVB en el rango de 280-315 nm
UVA en el rango de 315 -400 nm

Numerosas publicaciones apuntan a la eficacia de los microbios desactivadores de UVC. En pocas palabras, la UVC dañará el ácido nucleico de los microorganismos a medida que el ADN o el ARN absorban las longitudes de onda, lo que hará que los microbios no puedan reproducirse. La eficacia de la UVC varía según el tipo de microbio, la longitud de onda y la fluencia (intensidad y duración) de la exposición a la UVC. El uso adecuado y seguro de UVGI puede ser una herramienta germicida eficaz.Utilizar estaenlace, para más sobreeficacia germicida de UVCy referencias publicadas.

Los datos de nuestra prueba de productos en UC Davis también se pueden encontrar aquí.

La aplicación de la tecnología UV para la descontaminación ambiental en la industria de la salud es bien conocida. Sin embargo, el uso de la radiación ultravioleta en el entorno de la atención médica se encuentra todavía en sus inicios para comprender el funcionamiento potencial y seguro de la radiación ultravioleta. Durante más de 20 años, otras industrias, como la fabricación de equipos y dispositivos semiconductores, han implementado de forma segura la tecnología UV para habilitar nodos de tecnología de próxima generación en equipos como fotolitografía, medición de características críticas y para la inspección de defectos en obleas de silicio.

Es posible que la colaboración con otras industrias pueda acelerar la investigación y el desarrollo de nuevas herramientas y procedimientos que beneficiarán a la atención médica y al público en la lucha contra los contagios.

Christian Sandrock MD